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Cerro Atajo - Agua

Uso del suelo y del agua

En el área de influencia los suelos son utilizados por algunos pobladores para el cultivo de pasturas y forrajes para animales que crían con fines de alimentación y comercialización del ganado vacuno y caprino.

Características edáficas

En el sector central del área de Cerro Atajo los suelos se encuentran poco desarrollados debido a factores climáticos, topografía y fundamentalmente la litología. Los suelos poco desarrollados se evidencian en la parte alta de los cerros, de las laderas pronunciadas. Las pendientes marcadas favorecen la escorrentía superficial y el lavado del suelo, impidiendo la infiltración.
La erosión hídrica es uno de los problemas que más afectan y favorecen la degradación del suelo,  favorecida por la falta de cobertura vegetal, limitándose solamente a pastizal de altura y arbustos rastreros.
El análisis concluye que los suelos del sector del área central de exploración poseen una gran participación de minerales ácidos y ceniza volcánica, condición característica de este tipo de ambientes influenciados directamente por erupciones volcánicas.
Sin embargo, en los campos aledaños al Cerro Atajo la participación de humedad es mayor y la cobertura vegetal más densa. Los vientos y otros agentes erosivos no actúan con tanta severidad como ocurre en la parte alta del yacimiento.
Según la clasificación de suelos que se detalla en el atlas de Suelos de la República Argentina (INTA, 1990) en la zona se encuentran los siguientes tipos de suelos:




Entisoles Criortentes Andépticos

Se trata de suelos formados a partir de material piroclástico de granulometría múltiple. Se encuentran ocupando las laderas de montañas, cerros y colinas en tierras altas, laderas abruptas y empinadas. Tienen como limitante el clima, las pendientes y la pedregosidad. Poseen drenaje excesivo, tienen una profundidad de hasta 80 cm y sufren erosión hídrica moderada. Son suelos con aptitud ganadera marginal.

Aridisoles Paleargides típicos

Este suelo es representativo de formas estabilizadas antiguas de las “tierras altas”: piedemontes, conos de deyección y planicies, que se encuentran en la puna catamarqueña. Son potencialmente campos naturales de pastoreo de amplia distribución geográfica. Estos suelos poseen drenaje imperfecto, son pedregosos y tienen como limitante el clima y la erosión hídrica.

Aridisoles Cambortides típicos

Estos suelos se sitúan en conos de deyección de bajo ángulo, en llanuras aluviales y terrazas. Se distribuyen geográficamente tanto en “tierras altas” como en “tierras bajas”. Son suelos pedregosos, de buen drenaje, que poseen como limitante el clima y son susceptibles a la erosión hídrica. La aptitud de estas tierras para la explotación ganadera es restringida.