Minas Capillitas
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Las numerosas vetas que integran este depósito epitermal de alta sulfidación se encuentran encajadas en las rocas del Complejo Volcánico o en granito y tienen dos orientaciones preferenciales: ENE-SO y ONO-ESE. La alteración hidrotermal que acompaña la mineralización consiste principalmente en alternación fílica y alteración argílica avanzada y se desarrolla ampliamente en las áreas próximas al yacimiento teniendo a las vetas como centros de radiación.
Las vetas están formadas por cuerpos lenticulares a tabulares, rectilíneos o curvos y sinuosos de 50 a 70 cm de potencia media y con frecuencia están conectados entre sí por delgadas guías piritosas.
La mineralización, fundamentalmente de cobre, plomo, zinc, arsénico, antimonio, oro, plata, como elementos accesorios y wolframio, estaño, bismuto y germanio como elementos traza, en ganga de rodocrosita, cuarzo y alunita, fue polipulsatoria y siguió el rumbo general de las principales fracturas de la región. La zona de oxidación del depósito tiene reducido desarrollo (<50 m) y la zona de enriquecimiento alcanza unos 150 m.
El estudio mineralógico de detalle realizado en este depósito (Márquez Zavalía, 1988) evidenció la presencia de más de 100 minerales entre especies primarias y secundarias. Los minerales primarios más representados son: pirita, esfalerita, galena, calcopirita, marcasita, pirrotina, tennanita, enargita, bornita, estannita y oro. Entre los minerales secundarios predominan calcosina, covellina, digenita, limonita, criptomelano, pirolusita y romanechita. Los minerales de ganga son fundamentalmente cuarzo, alunita y rodocrosita.
Las presentaciones textuales son muy variadas y en su mayoría sumamente atractivas. Se las reunió en cuatro grupos dentro de los cuales merecen especial mención:
Se identificó el ascenso de siete pulsos mineralizantes, separados entre sí por etapas de fracturación que afectaron a paragénesis previas o habilitaron nuevas fisuras.
Durante el primer estadío predominan cuarzo y pirita y se encuentran especialmente bien representadas en las vetas Capillitas, Nueve, San Francisco, La Grande y Nueva Esperanza. En el segundo estadío (vetas Nueve, 25 de Mayo, La Rosario, Ortiz, Santa Luisa, Bordón y San Salvador) comienzan a cristalizar además pirrotina, arsenopirita, galena, escalerita y marcasita; en el tercer estadío los minerales de Cu (calcopirita, enargita, tennanita). El pH del medio hasta ese momento fue manifiestamente ácido y los minerales de ganga presentes son cuarzo y alunita.
El cuarto estadío, al igual que el anterior, se encuentra muy bien representado en la mayoría de las vetas del depósito y se caracteriza porque a las paragénesis previas se suman oro y pequeñas cantidades de minerales con W, Sn, Bi y Ge: a partir de ese momento la ganga que comienza a prevalecer es rodocrosita. En el quinto estadío aparecen únicamente cuarzo, pirita, escalerita, marcasita y wurtzita en ganga de rodocrosita (Vetas Nueve, La Grande y Malaquita), en el sexto sólo cristaliza calcopirita en ganga de rodocrosita (Vetas Capillitas, Nueve, 25 de Mayo, Ortiz, La Grande, La Argentina, Bordón, La Tucumana y Carranza).
El séptimo y último estadío está caracterizado por el dominio absoluto del cuarzo (Vetas Nueve y La Rosario).
En la zona de oxidación de algunas vetas, la alteración de la mena primaria rica en Cu, favoreció el desarrollo de paragénesis de sulfatos y carbonatos de cobre, mientras que en la zona de enriquecimiento supergénico aparecieron fundamentalmente covellina, calcosina y digenita. A partir de la rodocrosita se forman minerales secundarios de Mn entre los que predominan la pirolusita, romanechita y criptomelano.